APLICACIÓN DE LAS BPM EN LA COCINA HOSPITALARIA

  • LILIAN ROJAS
  • KERSTIN WILLMS
Palabras clave: BPM, Inocuidad, Limpieza, ETA’s, higiene

Resumen

La aplicación de las buenas prácticas de manufactura (BPM) constituye una garantía de calidad e inocuidad que redunda en beneficio del empresario y del consumidor en vista de que ellas comprenden aspectos de higiene y saneamiento aplicables en toda la cadena productiva, incluido el transporte y la comercialización de los productos. La implementación de BPM, permite la higiene en los procesos de elaboración, envasado, almacenamiento, expendio, transporte y distribución, y una adecuada disposición y manejo correcto de los residuos sólidos. A través de eso, se llega a la escasa o nula presencia de Enfermedades Trasmitidas por Alimentos (ETA´s), debido a que las fuentes de contaminación se controlan, los manipuladores aplican normas higiénicas de tipo personal, y en los procesos de los alimentos hay una adecuada limpieza y desinfección, la presencia de vectores se minimiza y hay una adecuada disposición y manejo de los residuos sólidos. Finalmente, las BPM permiten una mayor satisfacción de los clientes y del empresario.

Publicado
2017-11-07
Sección
Área Salud